DEJA QUE EL ESPÍRITU TE MUEVA

Galatas 5:16: "Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne".

Romanos 7:15-25 dice:  "7:15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. 7:16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. 7:17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. 7:18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. 7:19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.  7:20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. 7:21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. 7:22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 7:23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.  7:24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? 7:25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

Este pasaje se refiere a uno de los mayores impedimentos de la madurez y libertad en Cristo: la batalla entre la carne y el Espíritu Santo, el pecado y el yo.

Puesto que Dios nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo. (Colosenses 1:13). Dado que Dios declara que no vivimos según la carne, sino según el Espíritu (Ro­manos 8:9), ¿podemos estar, al mismo tiempo, en la carne y en el Espíritu? Dado que Dios dice que en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor (Efesios 5:8), ¿cómo podemos ser a la vez luz y tinieblas? Dado que Dios establece que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Corin­tios 5:17), ¿podemos ser criaturas nuevas en parte y, viejas en la otra parte?

Si crees que eres en parte luz y en parte tinieblas, en parte santo y en parte pecador, vives en forma sumamente mediocre habiendo muy poco que te distinga del que no es cristiano. Puede que confieses tu proclividad a pecar y luches por mejorar, pero vivirás una vida derrotada continuamente porque te percibes solamente como pecador salvado por gra­cia que aguanta hasta el Rapto. Satanás sabe que nada puede hacer respecto de tu ser real pero sí puede hacer que creas que no eres diferente de la persona natural, entonces te comportarás igual que la persona natural.

Preguntas:

*¿En qué forma tomaste conciencia del residuo de tu herencia negativa de la Caída [haber perdido conocimiento de Dios, emociones negativas que te dominan, demasiadas opciones, atributos que se volvieron necesidades, etcétera]?

*¿Cuáles son los conceptos que te has formado sobre tu nueva identidad en Cristo desde nuestra último estudio?

• ¿De qué manera ha influido tu pensar y tu comportamiento en esta semana el ejercicio de afir­mar tu identidad en Cristo usando las declaracio­nes de la lista "Yo Soy"?

• ¿En qué forma impactó nuestra último estudio la manera en que entiendes tu relación con Dios y la forma en que experimentas tu comunión con Dios durante la semana?

En este estudio examinaremos la verdadera naturaleza bíblica de la relación entre la carne y el Espíritu para descubrir la importancia del `caminar' en el Espíritu para madurar y ser libre espiritualmente.

DEFINICIONES CLAVE: Definir justificación, santificación, natu­raleza vieja y naturaleza nueva, yo viejo y yo nuevo, la carne y el pecado.

Entender claramente la definición de cada uno de estos términos es importante para aprender cómo caminar en el Espíritu.

• Justificación-La obra de expiación que realiza Dios al cambiar pecadores en santos en el momento en que los salva [Romanos 5:1,16; 8:33; 10:10; 1 Corintios 6:9-11; Gálatas 2:15,16; 3:11 ]. La justificación es instan­tánea en cuanto la persona deposita su fe en Cristo.

• Santificación-El cambio externo progresivo de la conducta diaria del creyente [ 1 Tesalonicenses 4:3; 5:23; 1 Pedro 1:2]. La santificación continúa durante toda la vida. Una obra progresiva de la santificación es plena­mente efectiva únicamente cuando la persona toma con­ciencia de su radical transformación interior y se la apro­pia por fe.

• Naturaleza-La esencia del ser humano, sea muerto en pecado o vivo en Cristo, esté gobernado por el reino de las tinieblas o por el Reino de Dios.

• Naturaleza vieja-La esencia del ser humano antes que nazca espiritualmente de nuevo. Conforme a Efesios 5:8 nuestra naturaleza antes de la salvación era tinieblas. No se trata que estuviéramos en tinieblas sino que éramos tinieblas.

• Naturaleza nueva-Nuestra esencia íntima debida a nuestra unión con Dios por medio del nacimiento espiri­tual. Ya no somos más "en Adán"

sino somos "en Cristo". Habiendo llegado a ser "participante de la naturaleza divina"[2 Pedro 1:4] hemos sido cambiados de las tinie­blas a la luz. No somos enseñados a cambiar mejorando la naturaleza vieja sino que somos enseñados a vivir en armonía con la naturaleza nueva que tenemos "en Cris­to"[Efesios 5:8].

• Yo viejo[viejo hombre]-El irredento dominado por la vieja naturaleza pecadora. El viejo yo es crucificado con Cristo y muere cuanto el irredento recibe a Cristo [Romanos 6:2-4,6,7; Gálatas 2:20; Colosenses 3:3,]. El"hombre viejo"es quien eres"en Adán".

• Yo nuevo[hombre nuevo]-El creyente influido por la nueva naturaleza en Cristo. El nuevo yo surge a la vida en la resurrección de Cristo y se vuelve parte de la experien­cia del creyente al ser salvado [Romanos 6:5,8-11; 1 Co­rintios 15:20-22; Gálatas 2:20; Colosenses 3:3,4]. El "hombre nuevo" es quién eres "en Cristo".

• La carne-La tendencia presente dentro de cada persona a funcionar en forma independiente de Dios y centrar sus intereses en sí misma. Los irredentos incrédu­los operan totalmente en la carne [Romanos 8:7,8; 2 Corintios 5:15]. La carne permanece en los creyentes, condicionada por la vieja naturaleza. Nosotros somos responsables por volver inoperantes esas viejas acciones, actos, reacciones, respuestas emocionales, pautas de pen­samiento, recuerdos y hábitos[Romanos 8:12,13; Colo­senses 3:5-10].

. Pecado-Vivir independiente de Dios. El peca empapa y traspasa la vieja naturaleza del incrédulo. poder del pecado es roto en el creyente [Romanos 6:7,1 8:10] pero sigue llamando fuertemente a la carne para q viva independiente de Dios[Romanos 7:151.

TRES PERSONAS.  El caminar en el Espíritu [Gálatas 5:16-18]significa pedir la guía del Espíritu Santo y seguirla. El proceso caminar de acuerdo a nuestra verdadera identidad Cristo es parte de caminar en el Espíritu. La Biblia describe tres tipos de personas de acuerdo a la vida en Espíritu. 2 Corintios 2:14-3:3, dice:  2:14 Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.

 2:15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; 2:16 a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?  2:17 Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.3:1 ¿Comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? ¿O tenemos necesidad, como algunos, de cartas de recomendación para vosotros, o de recomendación de vosotros?  3:2 Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres;  3:3 siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.

 

La persona natural, la persona espiritual y la persona carnal.

La persona natural. Esta persona está viva pero muerta espiritualmente, separada de Dios y vive independiente de Dios [Efesios 2:1-3]. Su mente, sus emociones y voluntad están dirigidas por su carne. Viven en la carne y sus decisiones y acciones reflejan las obras de la carne que menciona Gálatas 5:19-21. Debido a que carece de toda base espiritual para manejarse con las tensiones de vivir, puede estar afectado por una o más dolencias físicas de las que aparecen en el diagrama.

La persona espiritual. Esta persona ha sido transformada por fe en Cristo de persona natural a persona cuyo espíritu ha sido unido con el Espíritu de Dios. Como resultado de ello, esta persona disfruta del perdón de pecado, de ser aceptada en la familia de Dios y del dar cuenta de su valor en Cristo. Recibe su ímpetu de vida del Espíritu de Dios que la habita en vez de la carne. Su mente es renovada y sus emociones están marcadas ¡ la paz y el gozo en vez del torbellino. A medida que eje¡ su habilidad para elegir caminar en el Espíritu, va excibiendo el fruto del Espíritu [Gálatas 5:21,23].

El cuerpo de la persona espiritual es el lugar donde habita el Espíritu Santo, sacrificio vivo de adoración y servicio a Dios. Su carne, esa tendencia a vivir independiente de Dios, sigue con esta persona, pero ella la crucifica junto con sus deseos en la medida que diariamente se reconoce y se vislumbra muerta al pecado [Romanos 6:11-141.

La descripción de la persona espiritual es la del ideal. Es el modelo de madurez en pos del cual todos vamos creciendo. Dios ha efectuado toda provisión en Su Palabra [2 Pedro 1:3] para que nosotros experimentemos personalmente esa descripción de la persona espiritual pero, la mayoría de nosotros, vi­vimos en algún punto de la ladera entre esta cumbre de madurez espiritual y el abismo sin fondo de la conducta carnal. ...Pero en la medida que vayas ca­minando de acuerdo al Espíritu Santo, ten por seguro y cierto que tu crecimiento, tu madurez y tu santifi­cación en pos del ideal están siendo procesados.

La persona carnal Esta persona ha expresado fe en Cristo y al igual que la espiritual, está viva espiritualmen­te en Cristo pero, en lugar de decidir seguir al Espíritu Santo, elige seguir los impulsos de su carne. Es libre para preferir caminar en el Espíritu pero opta continuamente por las decisiones pecadoras impulsadas por la carne.

Como resultado de esto, su vida diaria se parece a la de la persona natural más que de la espiritual. Su mente está ocupada por pensamientos carnales, sus emociones están afectadas por la plaga de los sentimientos negativos y su cuerpo suele exhibir los mismos perturbadores síntomas experimentados por la persona natural. Puesto que esta persona carnal vive en oposición a su identidad en Cristo, está sometida a sentirse inferior, insegura, inadecuada, culpable, preocupada, ansiosa y dudosa.

Preguntas:

Muchos cristianos están afectados por la plaga de los sentimientos de inferioridad, inseguri­dad, inadecuación, culpa, preocupación, ansiedad, duda. A juzgar por tu propia experiencia y de las vidas de otros cristianos que conoces, ¿estás de acuerdo con esa observación; por qué sí; por qué no?

Me resulta evidente que un inmenso número de creyentes sigue confundido sobre su identidad espi­ritual en Cristo y las repercusiones que esto tiene para su vivir cotidiano. Luchamos con los aspectos conductuales de nuestro crecimiento porque segui­mos luchando con el aspecto de la creencia de nues­tro crecer: quiénes somos en Cristo. ¿Estás estanca­do en tu crecimiento debido a sentimientos de infe­rioridad? ¿Inferior a qué o a quién? Eres un hijo de Dios sentado con Cristo en los lugares celestiales [Efesios 2:6] ¿Te sientes inseguro? Tu Dios nunca te dejará ni te abandonará [Hebreos 13:5] ¿Inade­cuado? Puedes hacer todo por medio de Cristo [Fi­lipenses 4:13]. ¿Culpable? No hay condenación para los que están en Cristo [Romanos 8: 1] ¿Preocupado, ansioso? Dios ha ofrecido cambiar Su paz por tu ansiedad [Filipenses 4:6; 1 Pedro 5:7; Juan 14:271. ¿Dudas?

Dios proporciona sabiduría si la pides [Santiago 1:51.

* ¿Por qué hay tantos creyentes que viven tan por debajo de sus potenciales en Cristo? ¿Por qué tan pocos de nosotros disfrutamos la vida productiva y abundante que ya hemos heredado?

Parte de la respuesta se relaciona al proceso de crecimiento y madurez en la medida que el creyente se apropia de su identidad espiritual y la aplica a su vivir cotidiano. No obstante, sigue habiendo un in­contable número de cristianos que han nacido de nuevo hace años -hasta décadas- que aún tienen que experimentar significativas victorias sobre el peca­do y la carne, victoria que es la herencia en Cristo de ellos.

Otra parte de la respuesta se refiere a nuestra igno­rancia de la manera en que el reino de las tinieblas hace impacto en nuestro progreso a la madurez. Tenemos un enemigo vivo y personal-Satanás- que efectúa intentos sumamente activos para bloquear nuestros pasos para crecer en madurez como hijos de Dios. Debemos saber cómo defendernos.

Pablo escribió so­bre Satanás: No ignoramos sus maquinaciones. 2 Co­rintios 2:11. Quizá Pablo y los creyentes de Corinto no las ignoraban pero muchos son los cristianos de hoy que sí las desconocen por completo. Vivimos como si Satanás y su reino tenebroso no existieran y nuestra ingenuidad en este aspecto nos cuesta un paralizante precio en materia de nuestra libertad en Cristo.

Ir en pos de la madurez espiritual, como vemos en la primera mitad de este estudio, y apropiarse de la libertad en Cristo, como veremos en la segunda mitad, son aspectos esenciales del crecimiento como persona espiritual.

CAMINO LLENO DEL ESPIRITU

Cuando fuimos convertidos en cristianos, éramos como motores de cortadoras de césped de un tercio de caballo de fuerza. Podíamos cumplir ciertas cosas pero no mucho porque no éramos muy maduros.

Nuestra meta de cristianos es llegar a ser motores de tractores Caterpillar DC9 -dinamos reales para el Señor. Pero sin combustible nada puede hacer la cortadora de césped ni el tractor. Tampoco nosotros podemos realizar algo apartados de Cristo [Juan 15:5]. Nunca podrás ser productivo si no caminas en el Espíritu Santo sin que importe cuán maduro seas.

Debemos caminar en el Espíritu Santo en lugar de seguir la carne para llegar a ser los dinamos espirituales que deseamos ser. Debemos elegir consis­tentemente la dirección del Espíritu Santo en nuestras vidas en lugar de los impulsos de nuestra insistente carne. para hacer esto, debemos entender a partir de la Biblia que es el camino en el Espíritu.

 

Caminar lleno del Espíritu NO ES

1. Caminar de acuerdo al Espíritu no es libertinaje, es decir, una libertad indisciplinada o excesiva que abusa de los privilegios.

¿De dónde nos viene la idea que el cristiano es libre para"hacer las cosas a su manera"? Analicen el hecho que, a veces, confundimos libertad con libertinaje [Romanos 6:1,2; Gálatas 5:1]. Libertinaje es la libertad irresponsable; la libertad es responsable.

Ser dirigido por el Espíritu no significa que seas libre para hacer todo lo que quieras. Significa que finalmente eres libre para vivir una vida responsable y moral, algo que eras incapaz de hacer cuando eras prisionero de tu carne .... Las leyes de Dios no son prohibitivas sino protectoras pero nosotros nos empe­ñamos en librarnos de ellas.

Tu libertad real es tu capacidad para elegir vivir responsablemente dentro del contexto de las guías protectoras que Dios ha establecido para nuestras vidas.

2. Caminar de acuerdo al Espíritu no es legalismo, es decir, exactamente lo opuesto al libertinaje.

¿De qué maneras procuran, a veces, los cristianos desarrollar la espiritualidad imponiendo la conducta cristiana? Analicen el hecho que imponer leyes y regla­mentos de conducta cristiana no capacita para caminar lleno del Espíritu sino que, muy a menudo, suele incapa­citar por completo [Romanos 7:5; 2 Corintios 3:6: Gála­tas 3:13,21; 5:18].

Los cristianos se han destacado por tratar de le­gislar la espiritualidad con "No es": Los cristianos no beben, no fuman, no bailan, no van al cine, no juegan a las cartas, no se maquillan, etcétera. El legalismo no oculta ni reduce la inmoralidad. De hecho sucede que imponer la ley apenas sirve para acrecentar la tentación .... Tampoco será producido un corazón lleno del Espíritu exigiendo que alguien se adapte a un código religioso de conducta. A menudo igualamos la madurez espiritual con las disciplinas cristianas, a saber estudiar la Biblia, orar, ir habitualmente a la iglesia, dar testimonio. Todas esas actividades son buenas y útiles para crecer espiritualmente pero el camino lleno del Espíritu no es garantizado por el mero desempeño de estos admirables ejercicios cristianos.

¿Significa esto que son malas las reglas de conducta que hay en la Biblia? Por supuesto que no, la ley de Dios es un standard y guía moral protectora necesaria. Somos libres para nutrir la relación de espíritu a Espíritu con Dios, que es la esencia del caminar en el Espíritu, dentro de los límites de la ley de Dios.

 

Caminar lleno del Espíritu ES

1. Caminar lleno del Espíritu significa caminar en libertad. Pablo escribió que somos ministros competente de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica ... porque el Seño es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí ha. libertad (2 Corintios 3:6,17).

Somos agentes morales libres en Cristo pues ya no estamos más obligados a caminar de acuerdo a la carne ni siquiera estamos obligados a caminar de acuerdo a Espíritu sino que somos por completo libres para elegir caminar de acuerdo al Espíritu o a la carne.

2. Caminar lleno del Espíritu presupone caminar sin sentarse.

* ¿En qué forma son tentados los cristianos a sentarse echados para atrás, muy cómodos, y esperar que Dios haga lo que se supone que nosotros haga­mos? [Santiago 2:14-18]: 2:14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 2:15 Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 2:16 y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 2:17 Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. 2:18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.

Uno de los impedimentos más peligrosos y nocivo para tu crecimiento espiritual es la pasividad, es decir, poner tu mente en neutro y dejarte ir a la deriva.. Sentarse echado atrás cómodamente a esperar que Dio lo haga todo no es el camino de Dios para la madure espiritual.

3. Caminar lleno del Espíritu presupone caminar sin correr.

 

·  ¿En qué forma son tentados los cristianos a echarse a correr delante de Dios? [Salmo 5:3; 27:14; 37:7] y caminar a Su ritmo[Mateo 11:28-30].

 

Jesús te invita a caminar descansadamente al paso con él, igual como dos bueyes caminan juntos unci­dos al mismo yugo. Te preguntas "¿cómo puede un yugo ser un descanso?" pues porque el yugo de Jesús es un yugo liviano, fácil de llevar. Jesús es como el buey que guía y camina a ritmo uniforme y si te adaptas a El, tu carga se aligerará y será fácil de llevar. Pero si adoptas un enfoque pasivo a tu rela­ción con Jesús, vas a ser dolorosamente arrastrado por el yugo porque Jesús sigue caminando. Si tratas de adelantarte o de ir en otra dirección, el yugo va a tironear tu cuello y tu vida será sumamente desagra­dable. La clave de la relación de yugo con Jesús es aprender de El y abrirte a Su gentileza y humildad. El cuadro de caminar en el Espíritu en tándem con Jesús también ayuda a entender nuestro servicio a Dios. ¿Cuánto lograrás sin Jesús que hale Su lado del yugo? Nada. ¿Cuánto se conseguirá sin ti en tu lado del yugo? Nada. Dios ha preferido trabajar en sociedad contigo para hacer Su obra en el mundo actual. Hay cosas que únicamente El puede hacer y si tratas de hacerlas tú, lo echarás todo a perder. Hay cosas que Dios te manda claramente a hacer y si no las haces, pues se quedan sin hacer. En realidad, nada se cumplirá si tú y el Señor no caminan juntos.

 

4.Caminar lleno del Espíritu significa caminar siendo dirigido.

* Los cristianos occidentales somos como las ovejas occidentales: solemos esperar que Dios nos lleve en lugar de desear seguirlo. ¿Estás de acuerdo o no; por qué?

 

 Caminar en el Espíritu es un camino donde eres llevado, no impelido. Caminar de acuerdo a la carne es lo mismo. Dios no te hace caminar en el Espíritu; el diablo no puede hacerte caminar en la carne, aunque trata ciertamente de atraerte en esa dirección. Tú eres libre para elegir seguir la guía del Espíritu o los deseos de la carne.

 

5. El camino en el Espíritu se nota por el fruto que da. Puedes saber si eres guiado por el Espíritu o por la came mirando tu conducta. Si ejerces amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio propio ]Gálatas 5:22,23] estás siguiendo la dirección del Espíritu. Si tus acciones reflejan las obras de la carne nombradas en Gálatas 5:19-21, estás siguien­do la carne.

 

* ¿Qué debemos hacer cada vez que nos examina­mos y nos damos cuenta que hemos estado caminando de acuerdo a la carne en algún aspecto? He aqui la importancia de confesar la conducta carnal y proseguir en el camino lleno del Espíritu.

 

¿Qué hacer cuando te das cuenta que vas por la senda mala, siguiendo a la carne en lugar de seguir al Espíritu? Lo admites y lo corriges. Caminar de acuerdo al Espíritu es una experiencia constante e ininterrumpida de cada día. Cuando te sales de la senda del Espíritu, confiesas tu pecado a Dios y a cualquiera que hayas ofendido, recibes el perdón y vuelves a seguir caminando por la senda recta

 

 

* ¿Qué debemos hacer si ofendemos a alguien cuando andamos caminando en la carne?

 

* "tu rol de cónyuge, padre, madre, amigo, colaborador o pró­jimo cristiano es modelar el crecimiento, no la perfección".

 

¿Cuál es la diferencia entre modelar el crecimiento y modelar la perfección? ¿Por qué es importante que los cristianos hagamos esta diferencia en nues­tra búsqueda del camino lleno del Espíritu?

 

CARLOS RIVERA (Sacerdote).

 


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