Resiste el Engaño y el Dominio

"Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros" (Santiago 4:7)

Preguntas de Reflexion sobre el estudio anterior:

¿Cómo has reconocido que estabas siendo tentado a exagerar demasiado de lo bueno, durante la semana? ¿Cómo respondiste a estas tentaciones?

¿Cómo has reconocido que estabas siendo tentado por medio de los tres canales examinados en base a 1 Juan 2:15-17: la lujuria de la carne, de los ojos y el orgullo de vivir? ¿Cómo respondiste a estas tentaciones?

¿Tuviste éxito en cautivar, evaluar y desechar pensamientos tentadores en el umbral de tu mente?¿Reconociste que eras acusado por fuerzas demoniacas? ¿Cómo respondiste a las acusaciones?¿Reconociste que eras condenado por el Espíritu Santo? ¿Cómo respondiste a la condenación?

 

Si el diablo logra engañarnos para que le demos en alguna forma el dominio de nuestras vidas, puede neutralizar nuestro crecimiento en Cristo y el impacto que por Cristo podemos ejercer en el mundo.

 

Acababa de hablar en un servicio dominical vesper­tino en una iglesia de la ciudad de San Diego, estado de California, cuando un amigo mío me pasó una nota que decía "traje una familia a la iglesia y te pido que hagas el favor de hablar con ellos antes de irte". Yo estaba sumamente cansado, luego de pasarme todo el fin de semana en charlas y aún me quedaba a lo menos una hora de ministerio con personas que querían conversar conmigo después del servicio. Pero, de todos modos, acordé hablar con esta familia si podía esperar hasta que terminara.

 

Yo no sabía que mi amigo había prácticamente arras­trado a Alicia (26 años de edad), y sus padres al servicio, contra la voluntad de ellos que eran cristianos pero, cuando me senté a oírlos, quedó en evidencia que tenían graves problemas. Alicia era una de las jóvenes más patéticas que he visto en mi vida, tan delgada que, literalmente, era piel y huesos sin quedarle más grasa corporal que perder. Había quedado cesante tres días antes y sus ojos vacíos me transmitieron que había perdido toda esperanza para vivir.

 

El padre de Alicia me dijo que ella había sufrido terriblemente el síndrome premenstrual durante su ado­lescencia y se había vuelto adicta a los analgésicos. Ella  era una niña muy talentosa y una cristiana consagrada en muchas formas pero también era una adicta al Dar­vonl arrestada una vez por tenencia ilegal de medica­mentos de venta con receta médica. Mientras su padre me contaba eso, Alicia asentía meneando su cabeza, como si dijera "i Sí, señor, así soy yo; la vida es un asco".

 

Por último, me volví a ella, la tomé de las manos y le dije: "Dime quién crees que eres". Alicia susurró "soy buena para nada, soy un fracaso". Le repliqué: "no eres un fracaso; eres una hija de Dios". Ella siguió vertiendo la negativa visión de sí misma que se repetía y todas las demás pruebas de engaño demoniaco que había en su vida y yo seguí contrarrestando su negativismo con las buenas noticias de su identidad en Cristo. Se hacía tarde y yo estaba agotado pero mientras más hablábamos, más claro se advertía que Cristo estaba presente ministrando a Ali­cia. Probamos el espíritu que la molestaba en esos aspec­tos y ella se dio cuenta, de primera mano, que había estado sujeta a una influencia demoniaca. Por fin dijo "¿quiere decir que todos estos pensamientos negativos sobre mí misma no son mas que un engaño del diablo?"  Yo le afirmé "exactamente eso, Alicia, y en la medida que aprendas la verdad de tu identidad en Cristo, serás libre de la esclavitud a las mentiras de Satanás".

Dos semanas después ella estaba inscrita en un curso intensivo de crecimiento espiritual en un centro cristia­no cerca de donde vivía. Al finalizar el curso Alicia empezó a tomar la iniciativa en su vida en lugar de seguir siendo la víctima del engaño de Satanás. Aumen­tó doce kilos de peso; volvió a trabajar y hoy es libre.  

 

·¿Cuál era la base del engaño de Alicia?

Los problemas de Alicia se basaban en su errónea percepción de su identidad. Ella había sido engañada y creía que ella "soy buena para nada; soy un fracaso" cuando en realidad era una hija de Dios.

 

¿Te resulta fácil o difícil creer que los cristianos pueden ser tan engañados y derrotados? ¿Por qué?

 

De acuerdo a este caso, ¿cuál es la esperanza alentadora para las personas que se encuentran escla­vizadas a las mentiras del diablo?

El tema predominante en el Nuevo Testamento es la posición que disfrutamos en Cristo por fe en él. Esas son las buenas noticias: Cristo en ti y tú en Cristo. Pienso que el engaño es el tema negativo predominante en el Nuevo Testamento que sintetiza la oposición de Satanás que enfrentamos .... En el Nuevo Testamento.... La obra-mundial de Satanás se caracteriza repetidamente por este concepto.  Este estudio se enfoca en hallar libertad del engaño y control de Satanás. 

 

 

PASO 1-RESISTIR EL ENGAÑO 

 

Hay tres maneras, por lo menos, en que Satanás trata de disuadirte de la verdad de Dios y engañarte para que creas sus mentiras: el autoen­gaño, los falsos profetas y maestros, y los espíritus enga­ñadores. Somos vulnerables al engaño del diablo en esos tres aspectos si no nos vestimos diariamente con la arma­dura espiritual del cinturón de la verdad.

 

Autoengaño: Las Escrituras revelan varias maneras de apresarse en el engaño del sí mismo que pueden usar los cristianos.

Nos engañamos a nosotros mismos cuando: 

 

• Oímos la Palabra pero no la hacemos.  Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos Santiago 1:22. 

 

A menudo decimos que obedecemos a la Palabra de Dios cuando en realidad no la obedecemos porque senti­mos que debemos aparecer cristianos triunfantes siempre sin admitir jamás fracaso. No podemos ser modelos de perfección pero sí de crecimiento. La gente que nos rodea debe saber cómo manejamos el fracaso al igual que el éxito. Cuando somos modelos de honestidad en este aspecto, reducimos mucho la posibilidad de que el enga­ñador gane un asidero en nuestra vida. 

 

 

• Decimos que no pecamos o no tenemos pecado.   Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a noso­tros mismos, y la verdad no está en nosotros 1 Juan 1:8. 

 

"No somos santos sin pecado sino santos que pecamos ocasionalmente.... La persona que se engaña a sí misma ignorando estas peca­doras discrepancias y permite que se solidifiquen, se dirige a una gran caída.... Confesar el pecado y tratarlo diariamente sirve para impedir que se organicen en nues­tra vida crisis espirituales de mayor envergadura". 

 

• Pensamos que somos algo que no somos.  Por­que el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña Gálatas 6:3. 

 

La vida que llevas, los talentos que posees, y los dones que has recibido no son logros personales sino expresio­nes de la gracia de Dios. Nunca te vanaglories por lo que Dios provee; antes bien, deléitate en el cometido de obras dignas que glorifiquen al Señor. 

 

• Pensamos que somos sabios en este siglo. Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensa­tez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos 1 Corintios 3:18-19. 

 

Cada vez que pensamos que podemos ganarle a Satanás en viveza por nuestra propia cuenta, somos candidatos de primera línea para que el diablo nos descarríe con su sapiencia. Sin embargo, Satanás no es rival para Dios. Importa mucho que nosotros no nos confiemos en nuestra propia inteligencia sino que empleemos la mente de Cristo y lo reconozcamos en todos nuestros caminos (Proverbios 3:5,6; 1 Corintios 2:16) 

 

• Pensamos que somos religiosos pero no refrenamos nuestras lenguas.  Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana Santiago 1:26. 

 

Nada apena más a Dios que cuando tratamos mal a las personas en vez de edifi­carlas con nuestro hablar.... Si tu lengua está descontro­lada, te estás engañando a ti mismo al creer que tienes la vida espiritual del justo. 

 

• Pensamos que no cosecharemos lo que sembramos. No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará Gálatas 6:7. 

 

Como cristianos pensa­mos, a veces, que estamos exentos de este principio, pero no es así. Tendremos que vivir con los resultados y consecuencias de nuestros pensamientos, palabras y ac­ciones, sean buenos o malos. 

 

• Pensamos que el injusto heredará el reino de Dios.  ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores heredarán el reino de Dios 1 Corintios 6:9-10. 

 

Llevar una vida flagran­temente pecadora es una fuerte evidencia de la posición del injusto ante Dios. Esto no es un Evangelio de obras sino cosa de identificar a los verdaderos creyentes por su fruto. Te engañas absolutamente si crees que tu estilo de vida no necesita alinearse con tu profesión de fe. 

 

• Pensamos que podemos juntarnos continuamente con mala compañía sin ser corrompidos. Pide un volun­tario para leer en voz alta el siguiente pasaje: No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costum­bres 1 Corintios 15:33. 

 

¿Significa esto que no debemos ministrar a aquellos de mala moral? No, debe­mos compartir a Cristo con ellos pero si nos sumergimos en su ambiente, nuestro ministerio va a verse disminuido en su oportunidad, y nuestra moralidad será afectada de una manera negativa. 

 

* ¿Cuáles de estos elementos de autoengaño pare­cen más predominante entre los cristianos actuales?

* ¿Cuáles son las influencias externas que te parece aportan más a la prevalencia de estos elementos entre los cristianos?  

 

Falsos profetas y maestros. Cómo distinguir los pro­betas y maestros genuinos de las parodias de Satanás. 

 

• Los profetas genuinos se dedican a llamar a la gente a que caminen rectamente con Dios [Jeremías 23:16,21-22]. "Todo verdadero profeta de Dios en el Antiguo Testamento era un evangelista cuyo ministerio llevaba gente a Dios y Su Palabra. La llamada a la rectitud era la norma que separaba al profeta genuino de la imitación.... Si te encuen­tras con alguien que proclama ser profeta pero que no está dedicado a llamar a las personas a que caminen rectamente con Dios, estás tratando con una imitación". 

 

• Los profetas genuinos fundamentan sus mensajes directamente en la Palabra de Dios [Jeremías 23:25,28].

Dios... solía hablar a las personas que aparecen en la Biblia mediante sueños.... Los sueños tienen algún valor pero nunca deben  ser igualados a la Palabra de Dios como base de nuestra fe y de nuestro caminar. Los sueños deben ser convalidados y confirmados con la Palabra de Dios, jamás al revés.

 

•Los profetas genuinos motivan a la gente a la recti­tud [Jeremías 23:29].

 

"La voz de un profeta debe ser como fuego consumidor y martillo demoledor. El mensaje profético debe motivar a la gente a la rectitud no a conformarlos en sus pecados" (1 Pedro 4:17). Dios se preocupa más por la pureza de la iglesia que por el crecimiento de la misma.

 

• Los profetas genuinos hablan las palabras de Dios, no las de otra persona (Jeremías 23:31). Tomar lo que Dios dio a alguien y usarlo como si fuera tuyo es plagio.

 

• Los profetas genuinos no insisten en que otros disciernan la orientación de Dios en base a sus solas palabras (1 Tesalonicenses 5:20-21).

 

Declarar que eso que tú dices es directamente del Señor cuando no lo es, constituye indecible ofensa a Dios. ¿Ha venido alguien a ti a decirte "El Señor me dijo que te comunicara...?" Mi respuesta es "¡No, El no te lo dijo! Si Dios quiere que sepa algo puede decírmelo en forma directa". Yo creo en el sacerdocio de los creyentes; Dios puede y podrá alentarnos y confirmar­nos Su Palabra mediante otras personas pero en materia de fe y orientación para tu vida, hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre (1 Timoteo 2:5). 

 

• Los profetas genuinos prueban todas las señales, los portentos y los sueños por el fruto que dan sea dirigién­donos a amar a Dios y obedecer Su Palabra o alejándonos de Dios y de Su Palabra (Deuteronomio 13:1-3; Mateo 7:16,21-23). 

 

Muchos cristianos están condicionados para pensar que cualquier cosa que se relacione a lo milagroso, verifica en forma automática que Dios está envuelto en esto. Dios puede aún usar señales y portentos para confirmar la Palabra pero la Biblia también advierte que:... se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos Marcos 13:22. Satanás puede realizar también señales y maravillas, pero solamente lo hace para desviar nuestra adoración de Dios a él mismo.... Tenemos que amar a Dios, obede­cer Su Palabra, y probar todas las señales, maravillas y sueños.

 

? El criterio bíblico para convalidar a un profeta o un maestro siempre es la verdad y el fruto de la justicia; nunca el aspecto exterior o la simpatía (2 Pedro 2:1-2).

 

Decimos "¡Qué tipo tan simpático!; ella es muy carismática; él es un orador sumamente dinámico; ella es tan dulce y parece tan sincera", pero ¿es el atractivo físico un criterio bíblico para convalidar un ministerio o un maestro? ¡Por supues­to que no! El asunto es siempre la verdad y la justicia; los falsos maestros que apelan a los sentidos físicos difaman el camino de la verdad.

 

? Los falsos profetas y maestros de la iglesia pueden ser identificados por el fruto malo, a saber su inmoralidad y su espíritu independiente (2 Pedro 2:10).

 

Primero, se van a ver envueltos en alguna clase de inmoralidad.... Puede que los descubran en actividades ilícitas relacionadas con el sexo y/o el dinero. Pueden ser antinominianos que proclaman que Dios es todo amor y gracia, por lo cual no necesitamos obedecer la ley, ninguna ley. Puede que no sea fácil detectar sus inmoralidades pero, oportunamente, saldrán a la super­ficie de sus vidas (2 Corintios 11:15). 

 

Segundo, los falsos profetas y maestros "desprecian el señorío" y son "atrevidos y contumaces" (2 Pedro 2:10). Estas personas tiene un espíritu independiente. Hacen las cosas a su manera y no responden a nadie. Ni siquiera se someten a la autoridad de una denominación o consistorio o, eligen a su propia junta que simplemen­te aprueba cualquier cosa que quieran hacer.

 

* ¿Por qué deben todos los líderes cristianos dispo­nerse a rendir cuentas a otros líderes en sus ministe­rios?  

 

Hay roles de liderazgo históricos en las Escrituras: profeta [predicar y enseñar], sacerdote [pastorear y conducir] y rey [administración]. Unicamente Jesús en Su perfección es capaz de ocupar los tres roles simultá­neamente. Creo que necesitamos las verificaciones y los balances de una pluralidad de líderes de la iglesia a fin que los tres roles esenciales se distribuyan a más de una sola persona. Nadie puede sobrevivir su propia autoridad sin cuestionamientos. Todo cristiano verda­dero y consagrado que ocupe posiciones de liderazgo tiene que someterse a sí mismo y sus ideas a otros creyentes maduros que le considerarán responsable de rendir cuentas. 

 

Espíritus engañadores. “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apos­tatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios 1 Timoteo 4:1. Destaca que las fuerzas demoniacas de Satanás están obrando para con­taminar nuestras mentes con mentiras para evitar que caminemos en la verdad. 

 

¿Por qué podría el engaño satánico ser más peligroso en nuestra vida que la tentación y la acu­sación? 

 

 Somos más vulnerables al engaño de Satanás que a cualquier otra de sus estra­tagemas. ¿Por qué? Porque cuando él te tienta o te acusa, puedes reconocerlo pero cuando te engaña, no siempre lo sabes. Esa es su estrategia: mantenerte en tinieblas. Si puede introducirse en tu iglesia, tu hogar o tu mente sin ser detectado, puede controlar esas vidas y esos ministerios. Triste es decirlo pero el diablo hace justamente eso en toda nuestra nación engañando a mucha gente. 

 

 

PASO 2-DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL 

 

La única manera de identificar el engaño de Satanás y escapar de eso es ejercer el discernimiento espiritual. 

 

¿Por qué podría ser la mente un estorbo para nuestro ejercicio de discernimiento de los espíritus malos?  

 

"El verdadero discernimiento espiritual es prácticamente una costumbre olvidada en las iglesias evangélicas".

Debemos estar transformando continua­mente nuestra mente para que responda apropiadamente cuando nuestros espíritus disciernen la posibilidad de engaño de parte del enemigo.

 

 

PASO 3-CONTROL DEMONIACO 

 

La meta de Satanás es obtener medidas crecientes de control de nuestra vida por medio de su incesante andanada de tentación, acusación y enga­ño. Mientras más nos controle, más limitados y estériles nos volvemos para Cristo.

"Es­tamos por lo general de acuerdo en que los cristianos son vulnerables a la tentación, acusación y engaño de parte del enemigo". 

 

Es posible el control de los creyentes por parte de los demonios cuando nosotros fallamos en resistir a Satanás en la autoridad de Cristo.  Veamos algunos ejemplos bíblicos: 

 

1. La mujer que estuvo inválida dieciocho años [Lucas 13:10-18 ]. "y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ningu­na manera se podía enderezar" Lucas 13:11. 

 

Ella era una mujer de fe, temerosa de Dios, [versículo 16; 19:91 que tenía un problema espiritual. Tan pronto como Jesús la liberó, su problema físico terminó [versículo 321. 

 

2. El apóstol Pedro [Lucas 22:31-34].  "Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo" Lucas 22:3 1. 

 

Pedro dio evidentemente por medio del orgullo un asidero a Satanás [Lucas 22:24] pero Jesús ya había orado por la exitosa recuperación de Pedro (versículo 32). 

 

3. Creyentes que necesitan armadura espiritual [Efe­sios 6:10-17 ].  "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo" Efesios 6:11.  

 

Si resulta imposible a Satanás obtener una medida de control en nuestra vida, no habrá necesidad que nos pongamos la armadura.

 

4. Creyentes que abrigan celos y ambiciones egoístas [Santiago 3:14-16].  "Pero si tenéis celos amargos y contención en vues­tro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal y diabólica" Santiago 3:14-15. 

 

Si damos lugar a los celos y a la egoísta ambición, nos abrimos a la influencia controladora de la "sabiduría" demoniaca.

 

5. Creyentes desviados por espíritus engañadores y doctrinas de demonios [I Timoteo 4:1-3].  "Pero el Espíritu dice clara­mente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, tenien­do cauterizada la conciencia, prohibirán casarse, y man­darán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad" 1 Timoteo 4:1-3. 

 

Algunos cristianos están dominados por espíritus de­moniacos engañadores, como se demuestra por sus creen­cias antibíblicas respecto del matrimonio y por lo que deben y no deben comer. El pasaje de 2 Timoteo 2:25-26 muestra que sostener falsa doctrina o costumbre es una manera en que Satanás puede atraparnos. 

 

6. El hombre que cometía inmoralidades con la esposa de su padre [1 Corintios 5:1-13]. "En el nombre del Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús" 1 Corintios 5:4-5. 

 

Pablo quería que este creyente experimentara las con­secuencias naturales de rendirse a la tentación sexual y el engaño, quedando bajo el dominio de Satanás en este aspecto. 

 

7. Creyentes que abrigan rabia [Efesios 4:26,271 o que no perdonan [2 Corintios 2:10-11]. "Airaos pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo" Efesios 4:26-27. 

 

Si no logramos decir la verdad en amor y controlar nuestras emociones, peligramos dándole lugar a Satanás para que domine en algún aspecto de nuestra vida. 

 

"Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones" 2 Corintios 2:10-11. 

 

Estos versículos revelan que la falta de perdón puede dar también un aspecto de nuestra vida al control de Satanás. 

 

8. Creyentes que necesitan guardarse para no ser devorados por Satanás [1 Pedro 5:6-9]. "...echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar" 1 Pedro 5:7-8. 

 

Pedro no hubiera necesitado advertirnos para que es­temos alertas a esta posibilidad de ser devorados por Satanás en alguna medida, si esto no fuera posible en absoluto. 

 

9. Ananías y Safira [Hechos 5:1-11. "Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y substrajeses del precio de la heredad? Retenién­dola, ¿no se te quedaba a ti y vendida, ¿no estaba en tu poder ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has men­tido a los hombres sino a Dios" Hechos 5::3-4. 

 

Ananías y Safira fueron llenados por las mentiras de Satanás en lugar de ser llenados con el Espíritu Santo [Efesios 5:18].

A cual­quier fuente que te rindas, por esa fuente serás llenado y controlado. Cuando permites que Satanás te engañe en cualquier aspecto de tu vida, te vuelves vulnerable a su control en ese aspecto. 

 

* ¿Cómo te sientes al saber que es posible que los creyentes pierdan control en sus vidas? ¿Cómo debe­mos responder mental y emocionalmente a esta reali­dad?  

 

Primero, el control demoniaco en algún área no signi­fica que Satanás se haya adueñado de ti. Nuestro creci­miento y libertad espirituales quedan en peligro pero no nuestra identidad en Cristo. 

 

Segundo, el control demoniaco en algún área no signi­fica control total. Hay muchos matices de control entre el apóstol Pablo que tenía un aguijón de Satanás en su carne [2 Corintios 12:7] al endemoniado gadareno que estaba bajo el control de quizá centenares de demonios [Lucas 8:26-27]. 

 

Tercero, el control demoníaco no desesperanzado. La libertad en Cristo es nuestra esperanza y nuestra herencia. Los pasos para la libertad en Cristo son el foco central del estudio 12. Si no admitimos esta realidad, trataremos de explicar nuestras dificultades en forma natural y busca­remos una respuesta natural que será desesperanzada. Resolver nuestros problemas espirituales es, lo más fácil de todas nuestras dificultades. 

 

PASO 4-RESISTIR EL CONTROL DEMONIA­CO.   

 "Un aspecto de control puede estar constituido por algo malo que no puedes dejar de hacer o algo bueno que no puedes hacer por ti mismo". 

 

Es nuestra responsabilidad personal resis­tir el control de Satanás tanto antes que suceda como dar pasos hacia la libertad en Cristo en cuanto reconocemos un aspecto controlado por el diablo. El estudio 12 se dedica a los pasos hacia la libertad en Cristo de las áreas de control y esclavitud. 

 

Para guardamos del control satánico debemos aprove­char la protección provista por Dios, la cual está condicio­nada a nuestra disposición para responder a Su providencia.  

 

1.-No hagas provisión para la carne [Romanos 13:14].  "Vestíos del Señor  Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne" Romanos 13:14. 

 

¿Qué pasa si hacemos provisión para la carne dándole a Satanás la oportunidad de meterse en nuestra vida a través del pecado; tenemos, acaso, total inmunidad contra la invasión de Satanás? No, esa protección está condiciona­da a nuestra participación responsable en el plan de Dios para nuestra protección. 

 

2. Sométete a Dios y resiste al diablo [Santiago 4:7]. "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros" Santiago 4:7. 

 

¿Qué pasa si no resistimos [al diablo]? ¿Tiene que irse de nosotros si no adoptamos postura contra él? No, si no le resistimos, él no tiene por qué irse. La protección de Dios en esta área está garantizada pero debemos activarla resistiendo personalmente a Satanás. ¡Resistir al diablo sin someterse a Dios es una pelea de perros! Someterse a Dios sin resistir al diablo puede significar seguir esclavizado.

 

3. Ponerse la armadura espiritual [Efesios 6:10-171. "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo" Efesios 6:11. 

 

Pero si vamos a la batalla sin una parte de nuestra armadura, ¿estamos protegidos impenetrablemente contra las heridas? No, pues si no nos vestimos con la armadura que Dios ha provisto, somos vulnerables en las áreas expuestas.

 

4. No dejes que reine el pecado [Romanos 6:12].  "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obe­dezcáis en sus concupiscencias" Romanos 6:12.  

 

El mun­do, la carne, y el diablo están continuamente peleando contra la vida del Espíritu Santo en nosotros. Pero, ¿qué pasa si no luchamos? ¿Vamos a triunfar sobre los placeres y lujurias que se empeñan enconadamente por reinar sobre nosotros? No, nos controlarán si no ahogamos su invasión resistiendo a Satanás. 

 

¿Cómo te sientes respecto de la protección dispo­nible para nosotros a fin de resistir el control de Satanás?  

Elegir la verdad, vivir una vida justa y usar la armadura de Dios es la responsabilidad individual de cada creyente. Yo no puedo responder por ti y tú tampoco por mí. Puedo orar por ti, exhortarte en la fe, apoyarte, pero si vas a la batalla sin tu armadura, puedes salir herido. Por más que me preocupe, no puedo decidir por ti tus responsabilidades. Esas opciones son tuyas solamente

 

Carlos Rivera (Sacerdote)


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